
La Condesa de Chinchón
Autor: Francisco de Goya y Lucientes


Ubicación: Sala 36. [P7767]
Cronología: 1800
Técnica: Óleo
Soporte: Lienzo
Medidas: 216 cm x 144 cm
Escuela: Española
Tema: Retrato
Procedencia: Adquisición, 2000 [P2283]

Estamos ante uno de los más delicados retratos que Goya pinta en su etapa de madurez.
María Teresa de Borbón, condesa de Chinchón, era hija de Mª Teresa de Vallabriga y de Luís Antonio de Borbón, una de las figuras importantes de la Ilustración, mecenas artístico de pintores y músicos, y hermano del rey Carlos III. El matrimonio, realizado sin la autorización del rey, supuso la pérdida de honores y derechos para don Luis y su familia, así como la obligación de abandonar la corte. La férrea voluntad de don Luis para realizar este matrimonio suponía un acto de desobediencia a la autoridad real que Carlos III, celoso además por los efectos que pudiera tener respecto a la descendencia, no pudo consentir en un momento en que está legislando, precisamente, para reforzar la autoridad de los padres sobre los hijos a través del control de sus matrimonios.
Cuando don Luis muere, ella y su hermana son confinadas en un convento en Toledo, separadas así de su madre y su hermano. Allí residirán durante diez años. Cuando María Teresa cuenta 17 años, su hermano Luis María concierta su boda, a instancias de los reyes Mª Luisa de Parma y Carlos IV, con Manuel Godoy, entonces primer ministro. Con esta boda, los reyes consiguen otorgar un estatuto de nobleza a su primer ministro, a la vez que la familia de don Luis vuelve a ser aceptada por la Casa Real. María Teresa, por tanto, fue utilizada para restituir los honores y los privilegios de su familia -que recuperó el derecho a utilizar el apellido Borbón y el título de Grandes de España, así como una serie de títulos y privilegios eclesiásticos para Luis María. Esta restitución, que dio a María Teresa el reconocimiento de Princesa de la Paz, supuso sin embargo un alto precio personal para ella por las fuertes desavenencias que mantuvo con su esposo.
Pese a la delicadeza que podemos observar en esta pintura, María Teresa fue sin duda una mujer enérgica, que intentó abandonar a Godoy. La oposición de la reina, Mª Luisa de Parma, lo impidió, pero ella nunca aceptó someterse a su marido.
La condesa de Chinchón abandonaría finalmente a Godoy en 1808 cuando este perdió el poder a raíz de los sucesos del Motín de Aranjuez. Mientras Godoy huye a Francia, la condesa de Chinchón, no sólo no abandona España, sino que se sitúa en primera línea de los acontecimientos políticos, viajando con su hermano Luis María de Borbón a Cádiz. Ambos tuvieron un papel relevante en el desarrollo de la Constitución liberal de 1812 y en los intentos de que Fernando VII la reconociese como instrumento de gobierno.
La condesa de Chinchón, a la que Goya conoció y retrató de niña y por la que parece haber sentido un profundo afecto, aparece en esta obra embarazada de su hija Carlota -que será educada por la reina Mª Luisa- y tocada con espigas de trigo como símbolo de fertilidad.



















